Profilo di Lilith ArielDark Neldoreth .FotoBlogElenchiAltro ![]() | Guida |
|
|
29 aprile Rememorando, Parte II.Lo primero que se me cruzó por la cabeza fue un día, hace algunos años, cuando la mamá de mi amiga Tuli me dijo que tenía modales gitanos. No sé si eso fue bueno o malo, aunque creo que fue interesante ese detalle. Y ahora tengo otro flashback: una noche en Viña del Mar, con mi amiga Julieta. Vimos pasar un grupo de gitanas, y nuestras reacciones fueron completamente diferentes; yo me alegré, y ella se alejó bastante de aquellas muchachas, como si fueran de lo peor.
No tengo ni la más mínima idea de por qué recuerdo eso, y no otras cosas que podrían ser más importantes. Algún lector seguramente podrá pensar que no tengo ninguna experiencia interesante, aunque creo que es sólo paranoia mía.
Creo que todo deriva de la música, pero ese es tema que seguiré en otro momento. Ahora escucho una canción que me hace rememorar el matrimonio del papá de Julieta, cuando el rabino (creo) se puso a tocar el acordeón, y todos comenzaron a bailar felices y en conjunto con la multitud. No tuve oportunidad de sentirme apartada, los judíos son gente muy cálida y amable. Me sentí satisfecha esa noche, como casi siempre me pasa cuando conozco a gente nueva y descubro mundos totalmente distintos al mío.
Y con mi omi y mi tía nos pusimos a recordar eventos de mi niñez; pequeñas instancias loquillas, sencillas, y algunas bastante peligrosas o para matarse de la risa. Por ejemplo, esas dos veces en las que mi omi me salvó la vida, de puro tonta e inocente que era yo. La primera vez fue cuando era realmente muy chiquitita, y me tragué un parche. Mi omi llegó justo cuando estaba ahogándome con el parche pegado en la garganta, y estaba de todos colores. No sé como lo sacó... La segunda ocasión se presentó cuando un estante junto con un televisor se cayeron encima mío y me aplastaron. Si no hubiese sido por mi mamá, habría quedado hecha una pequeña porción de puré de Lila. Tengo la sensación de que hubo una tercera salvada, pero no la recuerdo. Siempre pensé que me habían atropellado cuando chica, pero sólo era un sueño que se me presentaba continuamente.
Ahhh.. y mi hermano Aiol y sus travesuras.. Desde que nació fue un rebelde sin causa, manitos de hacha y cosas por el estilo. Inundó casas, rompió acuarios, quemó basureros, se arrancaba del colegio cuando sólo iba en kinder, etc. Cosas que yo nunca hice ni hubiese hecho. Yo siempre fui de otra onda, aunque hace algún tiempo descubrimos que esa "otra onda" era una versión bastante parecida a la onda de él. Somos hermanos, no puede esperarse más...
Nuestros años salvajes son siempre bonitos de recordar, a excepción de ciertos grandes detalles que obviamos como si no hubiesen existido en nuestras vidas. Por lo menos eso pienso yo, no sé él...
Esas aventuras que vivíamos cada día, las arrancadas a los potreros, a los territorios ajenos, al río, al cerro, a los túneles húmedos de la acequia amiga; los picnics llenos de fruta, la casa del árbol (que nunca se terminó), las historias que nos inventábamos, la nieve en invierno...
Recuerdo cuando me persiguió un potro salvaje y yo morí del miedo, o cuando nos adueñamos de una vieja casa que servía de refugio a los cuatreros, y yo quería remodelarla por completo, pero nadie me tomaba mucho en cuenta. Era la única mujer en esos lares.
¡Y los tesoros que encontrábamos! El frasco lleno de monedas, o el tarro con polvos plateados... Siempre habían cosas tiradas, enterradas o muy bien escondidas..
Y aquellas pociones mágicas que yo hacía, con agua y flores. Me encantaba comer flores, y creía (bueno, sigo creyendo) fervientemente en sus poderes mágicos y curativos. En cambio mi hermano comía tierra, con hormigas y todo.
Los días de verano son los que más rápido llegan a mi memoria, porque eran muy largos, frescos, divertidos y llenos de flores amarillas y agua gorgoteando por todos los lugares. Eramos nosotros y la Naturaleza, y había tal armonía en nuestra relación que todo era magia, y la vida era sumamente sencilla y creativa.
Es lo que puedo rememorar por el momento, hay muchas muchas cosas más que me gustaría exponer aquí.. Quizás en una tercera parte :) 12 aprile Music Way.Me siento alegre hoy, es como si fuese San Viernes .. Tanto así que me bajé de la micro viniendo del preu y me puse a bailar en plena vereda. Bueeeno, no habían muchos espectadores, eran las 10:30 de la noche, pero no importa. Para la otra ... La cosa era moverse, liberarse un rato. Tengo ganas de saltar, mover los brazos frenéticamente, tirarme del pelo y bailar, medusear, bailar, medusear, bailar...
Hablaba con mi hermano Dark de lo interesante que es esto de estar activa. Me siento inmediatamente más útil, contenta, liviana, risueña... Cambia el aura, la perspectiva exterior e interior. Era lo mismo que yo pensaba en los días de desgano, cuando no sabía que hacer y cómo: lo difícil es comenzar, dar el primer paso. Después de eso, estoy al otro lado. Ahora estoy al otro lado; es difícil, puede resultar frustrante el camino, pero todo lo que siento ahora es mucha energía y ánimo. Si pienso en el presente, y sólo en el presente, puedo sentirme así todos los días, o ser más espontánea. No, claro que no puedo estar todos los días alegre, pero el asunto es no dejarse llevar por lo que podría pasar en un futuro cercano. Carpe Diem, y ya está.
Una de las cosas que más disfruto haciendo es la de caminar por cualquier calle escuchando música. Creo que para mí, es la mejor forma de relajarme y olvidarme de lo que viene. Sólo estoy caminando al ritmo de la música, sólo eso... Ahhh, es lo más agradable que hay. No sé que haría sin mi mp4 o algún aparato parecido. Siempre asocio el acto de viajar con la música, o cierto momento del día, cierto clima, vivencia, persona.. Por ejemplo, es la raja ir escuchando algunos oldies del rock mientras viajas a la playa, o algo así.. Recuerdo que cuando iba hacia Camboriú, en mi gira de estudios, ibamos escuchando The Eagles, Scorpions, y grupos así... Dando ejemplos de personas, con Björk siempre recuerdo a mi mamá, y también a mi papá, porque su tema favorito es uno de ella. Ejemplo de momento, mm.. cuando escucho el Mira Niñita, me acuerdo de cuando la canté junto a mi amiga Julieta en una placita de San José de Maipo y estaba a punto de llover.
Y sin duda siempre recordaré mi baile en la calle, y también otros que me provocan varias risotadas. He sido una payasa tantas veces ... Es entretenido vivir así, con la música casi en el aire, en el cuerpo-alma.. Y así como la música me ha hecho reír, también me ha hecho llorar de forma explosiva; pero hoy no deseo escribir de eso, me siento contentaaaaa! Contenta de ser yo (loca, histérica, pajera, risueña, etc), de vivir esta vida y no otra, de estar descubriéndome, y que eso me cueste mucho, porque así la vida es más entretenida, tiene definitivamente un sentido.
No tengo idea como me sentiré mañana, y sinceramente no me interesa. Me siento completa justo en este instante, no necesito más. Y ustedes, ¿cómo se sienten? 08 aprile De Atardeceres y Amor.Miro por la ventana y logro captar la última tonalidad anaranjada del sol moribundo. Me dan ganas de estirar mucho el brazo, y traer al sol de vuelta; exprimir un poco de su calor, y reinventar el día, con una tibieza alegre y reconfortante. Si tan sólo se pudiera...
Miro una vez más, el funeral terminó y la oscuridad avanza hacia nosotros, envolvente y atractiva. Me muerdo el labio, un poco triste. El atardecer es mi momento favorito del día, y me gusta disfrutarlo, aunque las condiciones en la ciudad no sean muy idóneas. Ansiosamente espero ese segundo en que los colores fuertes del crepúsculo me invadan, porque son las últimas energías, los suspiros finales que me harán sobrevivir una noche que puede ser tan caótica y espeluznante, como acogedora y llena de fantasías.
¿Depende del crepúsculo el carácter de la noche entrante?
Creo que sí. De todas maneras, siempre habrá algo de melancolía en el aire, y anhelos cuyo grado la Luna aumenta cada vez que puede. Y la melancolía te hace pensar, imaginar, llorar... Sobretodo llorar. No de la frustración, si no que por una razón más potente. ¿Qué razón es esa? Ni idea, prefiero no preguntármelo. Sin embargo, al otear una vez más por el estrecho espacio de la ventana, no puedo evitar pensar en los orígenes más internos de la nostalgia, del aceleramiento del corazón, de las punzadas en el pecho, ¿producto de qué? ¿Qué es lo que me hace ahondar en este otoño interior llamado melancolía? A veces pienso que no es eso, y que lo confundo con otra emoción.. Porque todo comienza con el contacto o con las ansias de contacto (que en mi caso, se producen por el contacto ya establecido).
Mientras corro la cortina para no ver más, y la música va en crescendo, no hay otra cosa más en mi mente que el cariño. Leía en mi I Ching del año pasado que una de mis características más importantes y por lo que podré ser recordada, es la bondad. La bondad está atada al amor, y yo siento con intensidad ese amor por la gente, la conozca o no. Eso sí, el amor que siento por mis conocidos (amigos, familia..) llega más allá de lo que pueda imaginar, y no exagero. De hecho, me sorprende el hecho de que no estoy exagerando.
Sí, nuestro poder es amar, porque somos creados a partir del amor (y destruidos también, aunque este es un concepto erróneo), pero la idea es darse cuenta de que verdaderamente amas y no sólo a tu novio o novia. Es fuerte llegar a la conclusión de que amas la tierra y a sus habitantes, pero recién ahora lo percibes. Bueno, hay gente hostil que sólo se quiere a sí misma. Igual va bien encaminada: le falta sólo querer a los demás.
Si amo la lluvia, el crepúsculo, el otoño, ¿por qué no habría de amar a las personas que pasan a mi lado en la calle, o a mí misma? Sí, cuesta quererse a una misma, pero en eso está la misión. Pero..no quiero hablar de eso. Quiero... es que, sentir que estás traspasándole a otro tu energía, tu cariño y un poquito de tu alma, es excesivamente potente. Por lo menos para mí. Y me da igual si es una persona que conocí recién, amar siempre está permitido, y rompe el hielo entre nosotros, como familia terrícola que somos. La gente tiene miedo de ser, de amar, de confiar, y hay que ayudar a abrir puertas. O ventanas, no importa; el aire debe pasar de alguna manera.
Increíble todo lo que surge a partir de la ventana de mi habitación y la sensación latente de conexión. Quisiera que el que pasase por aquí, me deje un comentario en especial en este día, por la simple curiosidad de saber... sólo saber.
:) 07 aprile Un poco de mí en un pedazo de calle.No estaba segura de poder dar un paso más. Estaba lloviendo, y deseaba parar. Sí, llovía, pero en mi interior, mientras que en el exterior el sol quemaba los edificios, los árboles y las cabezas de la gente. Llovía porque no quería una vez más ver la realidad. Quería ahogarme con las gotas de agua, mientras el sol hacía que mis ojos se marchitaran lentamente. Me gusta el sol, pero a veces irradia su energía con demasiada potencia, y no lo resisto.
Me había dado cuenta que mi peor defecto era ser demasiado evasiva, pero no quería dejar de serlo. Bueno, sí quería, pero a un nivel incomprensible. Evadirse es bueno, siempre y cuando no me sugestione negativamente. Ahí se convierte en una pesadilla, una cobardía. Lo único que quieres es volver al mundo, a algún abrazo amigo y quedarte ahí, riendo por haber regresado y llorando por las explicaciones que te pedirán.
¿Por qué te fuiste?
No lo sé..
¿Cómo que no lo sabes? Hemos estado preocupados por ti.
Es que..
¿Te ocurrió algo grave? Cuentanos, sabes que puedes confiar en nosotros.
Simplemente me fui.
Y ahí no quieres hablarle a nadie, porque sabes que te escuchan con atención y te exigen una palabra. Una palabra que no sabes darles, porque ya no fluye dentro de ti. Cuando menos sabes que te escuchan, es cuando quieres confiar. ¿Cuándo coincidiremos, el mundo y yo?
Quizás cuando yo lo acepte, o el sol deje de quemar.
¿Cual es el lado bueno de evitar el mundo? No sé si se le pueda llamar "evitar" a este lado de la moneda. Es imaginar, idealizar, observar con tanta fijeza que se te olvida lo demás. Perderse escribiendo, o leyendo la misma página de un libro porque te gustó y quieres repetir la misma escena cien veces, aunque sabes que sólo es en tu mente. En mi mente estoy conversando con el Hombre de la Luna, mientras mi cabeza está apoyada en un árbol viejo. No sé, estoy dudosa.. ¿será en mi mente?
Miro una vez más la calle, acalorada y hecha un mar de colores, cuyas olas pasan a mi lado rápidamente. ¿Cómo no voy a evadir yo si ellos me evitan a mí? Al final, soy igual que todos en ese aspecto. Salvo una cosa: no tengo miedo de dar un abrazo, de mostrarle a alguien quien soy. Ahí yo no evito. Yo me entrego. Ellos evitan mi presencia, no les importa, pero yo evito lo que no me gusta del mundo, y es diferente. La gente me gusta.. quiero a los seres humanos, y los imagino en un lugar mejor. Sólo los imagino, porque a pesar de todo lo que los quiero, sé que destruyen. Sé que destruyo. Pero también sé que puedo crear, aunque necesite de la evasión en ese caso.
Ahora estoy destruyendo el sol y creando lluvia. Después de pensar un rato, decido unirlos. Va a ser día de lluvia tropical. Doy un paso más por la vereda, ciertamente obligada por la marea de seres apresurados por llegar o irse. Soy una piedra en el camino, pueden tropezarse o evitarme. Casi todos me evitan, otros se caen. Y los que caen tienen una oportunidad: sentir la lluvia que cae desde el sol ardiente. 12 agosto Acabo de darme cuenta......que mi lado oscuro me está dominando...otra vez.
Es obvio, sólo puedo escribir cuando estoy bajo sus efectos; triste, melancólica, avergonzada de mi misma..depresiva, al fin y al cabo.
A veces me pregunto por qué cuando me siento alegre mis palabras se bloquean a sí mismas, no se articulan, no se forman como antes en mi mente...y no lloro, ni siquiera por una canción.
¡Como me molesta no poder desahogarme de alguna manera!
Todo el mundo me conoce por alegre y optimista; no lo niego, soy así tal como me ven... pero no es lo único.
La risa no me ayuda a limpiar mi alma totalmente, no estoy hecha de felicidad ni de carcajadas. Me gusta llorar, encerrarme en el baño a botar mis penas, o si no, escribo..y escribo..lo que sea.
Me rayo la cara con dibujos extraños, escucho canciones tristes para llorar por ellas, imagino historias hermosas en parajes que existen sólo en mi imaginación, me río amargamente de cualquier cosa, me duermo tarde y lloro...
Eso, aunque no lo parezca, me hace bien.
La melancolía es mi gran amiga, mi equilibrio...
Siempre estoy oscilando entre la tristeza y la alegría sin llegar a ser bipolar jajaja. Es que, en realidad, la tristeza me libera de toda vibra oscura y me abre las puertas de la fantasía; no puede ser de otra forma.
La alegría impide que yo me quede sola, me hace ser escuchada, tomada en cuenta; gracias a ella tengo un lugar en este mundo, la tristeza me borra del mapa y me encierra dentro de mi cuerpo invisible.
Pero bueno..todo comenzó cuando me di cuenta de que mi lado oscuro está volviendo..
Hace meses que no lo percibía.
No saben cuanto me desesperé por no encontrarlo, lo único que quería era llorar, escribir algo, sentir la nostalgia; y ahora puedo..creo. Quizás sólo es una ilusión. Las cosas no han ido como yo esperaba, me siento un poco desolada, y no es sin motivo.
Me siento tan mal, invisible para tantas miradas, y eso es mi maldita culpa.
No deseo hablar de nadie en especial, ellos viven sus vidas, simplemente.. Cada uno se preocupa de forjar su propio destino.
Yo me estoy forjando el mío, y junto a personas maravillosas, realmente importantes para mí. Para aquellos, yo no puedo estar mas presente; pero no sé porque no me siento satisfecha.
A veces creo que soy una estúpida, hago cosas de las que nadie se da cuenta, cosas que nadie percibe, que a nadie le interesan..
Soy distinta a todo el gran lote, lo sé...y aunque no lo fuera, me esforzaría por serlo; pero la desventaja es que no todo el mundo es tolerante hacia las diferencias, y las que lo son se dividen en la gente que no te pesca y en la que sí te pesca, y esos son con suerte cinco personas..
C'est la vie.
El asunto es ese...y no puedo darle mas vueltas. 25 giugno Pequeña Hobbit.Estos últimos días creí que había pasado a otro plano, asesinada por la vil y absurda realidad, pero me di cuenta que no fue así.
He hecho demasiadas cosas, y creo que por fin estoy adaptandome al mundo en el que me tocó vivir. Por un lado es una lástima, porque podría estar en un lugar mucho mejor; pero por otra parte, me siento bien, bien como nunca lo he estado, porque sé que si consigo el mundo real, conseguiré mi mundo imaginario más fácilmente.
También digo que es una lástima, porque estoy perdiendo mi inspiración raudamente, si es que ya no la perdí; no consigo escribir, no consigo soñar, no obtengo una sola imagen a través del Espejo, mi mente ronda otros lugares...extraños, tentadores, irresistibles...
¿Qué es esto?
Debo recordar que cada cosa que recibo debe estar compensada con alguna otra cosa que yo ofrezca; si es esta regla la que está dejando atrás mi ser soñador para plantar un ser realista...he muerto en verdad.
Pero todavía estoy a tiempo (:
Aún soy la pequeña hobbit, aquella que no pertenece a ningún lugar conocido, y que sólo desea dejarse llevar por la imaginación....
Es frustrante la situación en algunos momentos, pero ¿la hobbit puede resignarse a quedarse donde está?
Sí, a menos que La Comarca se transforme de repente en aquel lugar mágico y atípico que siempre soñó, cosa muuuuy improbable.
¿Improbable, digo?
No olvidemos a aquel hobbit, eterno soñador igual que ella. Vio a la Elfa por primera vez y no quiso irse de La Comarca hasta que la abandonó por la fuerza. Sabemos que la Elfa no era más que la pequeña hobbit, disfrazada por las ansias de lo bello y la luz del atardecer; pero ambos no sabían en ese momento que juntos podrían hacer de su lugar de origen un Rivendel cualquiera ¡o algo mucho mejor!
¿Acaso esto es una especie de alegoría de mi vida?
Me hace gracia darme cuenta de lo subliminal del asunto...
La pequeña hobbit que les escribe mientras la aldea global se derrumba es un alma fuera de lugar, pero si se topa con un alma similar, ¿no le vendrán ganas de quedarse por una atadura mucho mayor que los sueños individualistas? 27 aprile *Niebla*Hoy es jueves. Por fin sé exactamente y sin que nadie me diga que día es.
Me pregunto si el olvido de los días no será tan solo una jugarreta que me hago a mi misma para evadirme fácilmente de la realidad. Puede ser..., pero me molesta seguir haciéndolo.
¿Con que fin? ¡Ya no lo tengo! ¿Deberé buscar alguno?
Me comprometí conmigo misma a avanzar, a no retroceder llorando por algo que nunca seré o por un lugar en el cual no estaré.
Al prometerme esto, la inspiración se fue por la borda...
¿Cómo me inspiro sin tener que encerrarme en el baño durante horas llorando mi desgraciada suerte y mirando árboles elfos por el Espejo?
¿Cómo diablos hago para seguir con mi sueño sin tener que irme a otro lado para continuarlo? ¿Cómo hago que el agua y el aceite convivan amenamente?
Me siento culpable por estar feliz, y me siento feliz por sentirme culpable. ¿Por qué la culpa? ¿Será realmente culpa?
No lo sé, ¿cómo me acostumbro a esto?
Es difícil reanudar el camino, sobre todo cuando sé que no llegaré a Casa Brandi, o al bosque de Oro de Lothlórien. ¿Por qué no puedo llegar hasta allá?
Mis sueños me alejan de donde tengo que estar, y siento que me alejan aún más de mi destino. ¿Cual será mi destino? ¿Por qué no me siento bien? ¿Qué son las expectativas? No sé si tenerlas o no...pues no sé lo que son.
En este momento la soledad me embriaga, pero el tan solo recuerdo de que no lo estoy, me agrada y a la vez...me llena de desesperanza.
Porque mis sueños son de una sola alma, y no sé compartirlos, porque por más que lo desee, es el camino que sólo yo seguiré, los ideales que sólo yo mantendré, la independencia que sólo yo puedo obtener. Son parte de mi, y por más estúpido que suene, no sé compartirme a mi misma.
He vivido mucho tiempo con el dolor de alguien totalmente imposibilitada a lograr sus fantasías, encerrada en la burbuja del idealismo sin esperanzas; ¿cómo puedo de un día para otro sentir lo que siempre desee? Porque ahora siento y pienso que lo que deseo es lo que me mantiene segura, y no lo que ya tengo. ¿Llegará el momento en que me sienta satisfecha?
No sé si quiero contentarme, y pensándolo bien, no me resisto a dejar a la pequeña hobbit atrás..
A veces pienso que yo no soy...
Acaba de llegar el momento de mi bloqueo mental.
Sólo quiero ser sincera.. Quiero dejar de querer de esa forma ..
¿Y cómo lo hago?
Necesito dejar de querer, para no querer..
Eru... .__. Sé que puedo descubrirme a mí misma
¿Y si lo hago?
¿Qué seré realmente?
--- 23 aprile Rememorando...Una vez, hace algunos años atrás, desperté muy temprano, mientras los incipientes rayos del Sol cubrían el dormitorio. Una profunda música despejó mis sueños y me dio la sensación de estar rodeada de cirios en un silencioso santuario.
Aún había sombras, y me quedé escuchando, acostada, el solemne canto gregoriano que hacía de mi casa un templo sagrado, un altar indiscutible y quizás..abandonado. Abandonado de todo Dios, y a la vez, liberado de toda maldad o impureza. Una emoción sobrecogedora me inundó por completo y sentí frío; traté de encontrar algo de calidez entre las mantas, pero no la hallé. Sin nada más que hacer, opté por levantarme y seguir las opacas voces. La luz solar pasaba pero no emanaba calor alguno, y yo estaba segura que la música tenía algo que ver con todo eso. El tono comenzaba a variar de a poco, y el volumen aumentaba; pronto vi la figura llena de paz de mi naneth, moviéndose al compás de los cantos, con un inscienso en la mano. Las velas estaban prendidas en torno al pequeño altar junto al Espejo de las Fotos, y la Virgen parecía sonreír inmaculadamente desde las alturas.
Mi mamá parecía deleitarse con la música, totalmente volátil y ajena a la cotidianeidad; y cuando me vio aparecer, sonrió.
Este es un recuerdo de los tantos que llenan mi alma en la actualidad, y estoy segura que jamás me abandonarán.
No sé porque escribo algo tan simple como el comienzo de un día cualquiera, pero es que la sensación..fue muy importante; me marcó en lo más profundo.
Fue tal como un día Viernes Santo, hace muchos más años, donde debía tener..7 u 8 años, o no sé, no recuerdo bien. El día estaba soleado, pero algo no me dejaba disfrutar de la luz, un silencio me embargaba sin saber exactamente la razón. Salí al patio de la casa, y me puse contra el sol, con los brazos estirados hacia los lados. El acto fue inexplicable, pero lo que la sombra de mi cuerpo reflejó, me dejó impactadísima.
¿Un ser humano puede cargar tanta nostalgia y aún así, vivir feliz?
¿Qué es ser feliz, en realidad?
A pesar de mi ignorancia frente al tema, creo que parte de mi 'felicidad', alegría, o como lo llamen, ha sido creada y levantada por una creciente melancolía, aquella que comencé a sentir firmemente hace 3 años, aproximadamente.
Mirándolo desde el exterior, los días pasados no fueron felices en absoluto.
Fueron días de descubrimientos, de aprendizaje y una atemporalidad desconcertante. Si entro una vez más en cada momento, en cada detalle, hubo una infinidad de alegrías y risas, pero también soledad, pena y silencio.
Aún así, siento culpa...¿de qué? Espero que Eru lo sepa...
Hoy caminaba por la calle sin rumbo, y las hojas muertas caían desde los árboles hasta esparcirse por el suelo, cortadas por el viento y desechadas por los ciclos naturales. Recordé, sin duda, el caminito que sale de la parcela donde antes viví, y el otoño que bañaba ampliamente de amarillo la tierra, convirtiéndola en aquella alfombra que tanto me agradaba pisar...¡si era tan hermoso!
Me maravilla poder conservar en mi mente la imagen del damasco totalmente dorado bajo el sol, y entonces pienso en aquel sueño en donde mis abuelos me miraban bajo el árbol en pleno otoño, tomados de la mano...
Luego llega el invierno, y con el, el ataúd oscuro... Todo cambió, como por coincidencia o anticipación.
Ya no estoy en el lugar que recuerdo, no estoy; pero aún siento en mi cuerpo la sensación de frío en la inhóspita noche, la brisa tocándome en un atardecer, el miedo que me producía el silencio, y las ansias que me sacaron de allí tan rápidamente...de lo cual me arrepiento.
Pero...¿realmente me arrepiento?
No quiero volver, porque me siento alejada de mi camino estando allá; es como devolverse al punto de partida. Pero también me alegra ir de vez en cuando, y darme cuenta de cuanto ha cambiado el lugar, y de cuanto he cambiado yo misma.
Antes miraba por la ventana y veía la cordillera muy cerca mío. Podía ver el magnífica aura que lo rodeaba, bordeando contra el cielo; ahora ni me fijo en el detalle. Quizás sea porque los grises edificios me han quitado la percepción, o ya no tengo el tiempo para ver realmente, y no sólo por encima.
Continuará. Por necesidad continuará... |
|
|